Saint Germain (la magia blanca)

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EL MAESTRO SAINT GERMAIN

En la Francia de los siglos 18 y 19 existió un caballero legendario, con fama de gran alquimista que se llamaba: El Conde de Saint Germain. Frecuentaba las cortes de Europa, con la fineza de modales propios de la época.

Esta presencia histórica, es una de las más recientes vidas de un Maestro Sirio que ha visitado nuestro mundo en muchas e importantes misiones. Nosotros le llamamos simplemente Germán.

Que nosotros conozcamos, su primera venida en este ciclo fue cuando ayudó en la evacuación de la agonizante Atlántida hacia las tierras de Egipto. Se llamó Toth el Atlante y fué un gran enseñador.

Años después regresó, en la vida más famosa de este maestro, su nombre fué Hermes Trismegisto. Su enseñanza fué sobre las matemáticas del universo, sus leyes y cómo aplicarlas en nuestro planeta.

Tras el hundimiento de la Atlántida, llegó una era de luz. La salida de esa esplendorosa situación y el regreso a momentos de más baja vibración, produjo una desestabilización planetaria que requería balancear. Fué Hermes, quien trayendo conocimientos Sirios, diseño y comenzó la construcción de la gran pirámide. Según la ciencia arqueológica tradicional en el siglo 0 a.c.. el Faraón Keops fué su constructor, pero la realidad es que su comienzo fué muy anterior hacia el año 8.000 a.c. Hermes construyó la base oculta de la pirámide. El hecho es que la gran pirámide tiene una profundidad, bajo las arenas, mayor que la altura visible. En verdad la pirámide se sigue proyectando 252 metros en profundidad.

De ahí en adelante fueron varios los faraones que continuaron la obra y precisamente fué Keops quien la culminó en su última etapa.

Por todos son conocidas las maravillosas matemáticas que encierran las pirámides. Todo ello se debe a los conocimientos de Hermes.

Hasta el siglo sexto., las pirámides fueron la sede de un retiro fundado por Hermes. Duraba 6 meses y comenzaba entrando por una puerta secreta en el lomo de la esfinge y continuaba en cámaras y pasadizos subterráneos que pasaban debajo de las pirámides de Kefrén y Miserinos, para culminar en un templo ubicado en la base de la gran pirámide.  Era un siglo de grandes ascetismos y no todos eran capaces de completarlo.

En este retiro de Hermes, se formaron maestros importantes de la antigüedad, entre ellos Jesús, Pedro, Pablo y algunos otros discípulos. El último fué Mahoma.

Otra venida Saint Germain fue cuando se llamo Osiris junto con Isis y Horus. Él es el señor de la vida y de la muerte. Fué muerto por Seth quien desmembró su cuerpo y lo esparció por el mundo. Su esposa Isis recuperó sus partes y lo devolvió a la vida, pero en una dimensión algo superior. Fué de grandes enseñanzas en agricultura y en leyes. Su hijo Horus vengó su muerte, matando a Seth en batalla.

La misma triada se presenta en la historia, muchos años después, cuando el Maestro Germán es José, el esposo de María (que es la misma Isis) y su hijo Jesús (que es el antiguo Horus). Su papel fué el de ser el protector de María. Cuando entraron en matrimonio José era ya Octogenario y María una joven de 16 años. José era viudo de un matrimonio anterior, del cual hubo varios hijos (los llamados hermanos de Jesús). Entre ellos hubo uno que fué discípulo muy destacado de Jesús y que jugó un papel muy importante en Europa, junto a José de Arimatea. Su nombre Jaime, conservado por la tradición hispana como Santiago.

Cumplida su labor, José abandonó su cuerpo, mucho antes de la crucifixión de su hijo putativo.

En la Casa de Sirio el Maestro se presenta como Germán. Con las fuerzas alquímicas y las magias que manejó como el Conde Saint Germain.  Su rayo es el violeta, el de la más alta frecuencia en el espectro. Es el rayo de la purificación, de la limpieza de todas las cargas densas que nos hacen profanos y atados a las fuerzas bajas. Es el señor de los inicios de la Era de Acuario que es cuando esta purificación es indispensable para poder acceder a las maravillas de la plenitud de la luz.

Es el regidor del “YO SOY”, que es  la conciencia de la divinidad, de la esencia universal de la cual somos una manifestación. Cuando el ser vive la conciencia del “yo soy” se ha conectado con la fuente del universo y con su creador. Es el estado de la iluminación.

Dentro de sus labores actuales está la enseñanza de fórmulas alquímicas para producir resultados asombrosos en la salud y en el crecimiento espiritual y mental. Es el enseñante de los poderes de “La Piedra Filosofal” y de su uso.

Entre sus labores está la protección de ciertos mundos intraterreno que poseen civilizaciones más avanzadas que la nuestra. En concreto, los mundos de Telos y Fira en las profundidades del monte Shasta y los seres que habitan bajo la cima del monte Uritorco en Argentina, quienes son los custodios actuales del Santo Grial.

La Casa de Sirio posee un grupo especial que en forma más directa sigue las enseñanzas de Germán. Son, por así decirlo, sus representantes en este momento histórico de transición entre una época de grandes vaivenes y la del orden, la armonía y la plenitud.

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